El sector público, listo para la era de la IA.
Trabajadores digitales que corren los procesos de su organismo de punta a punta (expedientes, subsidios, control, atención al ciudadano), sin conexión al exterior. El dato se queda adentro.
De semanas de análisis a un dictamen en horas.
El trabajador digital lee la documentación de cada proyecto de inversión, cruza los criterios de la normativa, marca faltantes y arma el resumen estructurado para el comité. El análisis que antes ocupaba semanas llega al evaluador ya hecho: entra directo a decidir.
Ver cómo funciona →Un trabajador digital para cada tramo del trámite público.
Del expediente a la transparencia, cada tramo corrido entero, con la traza que el control y el ciudadano pueden exigir.
Intake y clasificación
Toma el trámite por cualquier canal, clasifica la documentación, verifica lo que falta y abre el expediente en su sistema de gestión.
Validación de beneficios
Lee la documentación del proyecto, cruza los criterios de la normativa, evalúa el cumplimiento y produce el dictamen estructurado con el razonamiento adjunto.
Fiscalización y cumplimiento
Cruza datos entre organismos y fuentes, marca inconsistencias y deja cada chequeo registrado en el expediente.
Licitaciones y contrataciones
Revisa las ofertas contra el pliego, verifica requisitos y produce el cuadro comparativo audit-ready para la adjudicación.
Atención y respuesta
Responde consultas del ciudadano con información fundada en la normativa vigente, y escala al humano cuando el caso lo pide.
Reportería y auditoría
Consolida los datos, valida contra las reglas y genera el reporte con la traza completa de cómo se armó cada número.
Lo que un organismo público no puede ceder.
Sin salida a internet, de verdad
Corre completo dentro de la infraestructura de su organismo, sin conexión al exterior. El dato del ciudadano se queda adentro, incluso al momento de inferir.
Auditable de punta a punta
Cada decisión queda registrada: qué dato se usó, qué criterio se aplicó, por qué se resolvió así. La traza se genera sola, lista para el órgano de control.
Sin nube extranjera
Todo corre bajo jurisdicción propia, sin cláusulas de residencia que después haya que explicarle a la Justicia. Soberanía real sobre el dato público.
Sin lock-in
El modelo es una pieza reemplazable. La inteligencia se queda adentro del organismo y la continuidad del servicio queda bajo su control.
Ponga un trabajador digital a correr un trámite de su organismo.
En 30 minutos se lo mostramos sobre un proceso real de su organismo, corriendo sobre su propia infraestructura, sin conexión a internet.