De semanas de análisis a un dictamen en horas.
Un trabajador digital evalúa proyectos de inversión para COMAP: lee la documentación, cruza los criterios de la normativa y arma el resumen estructurado para el comité, corriendo sobre la infraestructura del organismo, en una red sin salida a internet.
Evaluar proyectos de inversión no escala a mano.
Cada proyecto que pide beneficios llega con documentación extensa (planes, estados contables, memorias técnicas) que hay que leer entera y cruzar contra criterios repartidos en la normativa. El análisis manual crea cuellos de botella:
Semanas por expediente. Leer, verificar y cotejar cada proyecto contra los criterios consume horas de trabajo experto, con resultados que varían según quién lo mire.
Backlog que se acumula. El volumen supera la capacidad del equipo, y los proyectos esperan en cola mientras la inversión que habilitan también espera.
Criterio disperso. Las reglas viven en distintos textos normativos. Aplicarlas de forma consistente en cada expediente es difícil de sostener a mano.
Todo tiene que ser auditable. Es dinero público: cada dictamen tiene que poder explicarse ante el órgano de control, paso por paso.
Un trabajador digital que arma la pre-evaluación.
Neuratek desplegó un trabajador digital sobre la infraestructura del organismo, en una red sin salida a internet, que corre el tramo pesado del proceso y deja la decisión en manos del comité.
- Toma el expediente completo (planes, estados contables, memorias, anexos), sin importar el formato.
- Extrae los datos relevantes y los cruza entre documentos en una sola pasada.
- Marca faltantes e inconsistencias de una vez, sin frenar en el primer error.
- Cruza el proyecto contra los criterios de la normativa vigente y evalúa el cumplimiento.
- Produce un resumen estructurado con el fundamento de cada punto adjunto.
- Rutea los casos limpios y deja al comité solo las excepciones que piden criterio humano.
El evaluador dedica su tiempo a decidir.
De semanas a horas. El análisis que ocupaba semanas queda listo para revisión el mismo día, con el fundamento a la vista.
Criterio consistente. La normativa se aplica igual en cada expediente, sin depender de quién lo evalúe.
El equipo se libera. Los evaluadores dejan la transcripción y el cotejo, y ponen su tiempo donde hace falta juicio.
Trazabilidad completa. Cada dictamen lleva el registro de qué se leyó, qué criterio se aplicó y por qué se resolvió así. Listo para el órgano de control.
El dato nunca sale. Todo corre sobre la infraestructura del organismo, en una red sin salida a internet. La información no cruza al exterior, ni siquiera para inferir.
¿Tiene un proceso así esperando en cola?
En 30 minutos le mostramos cómo lo resolvería un trabajador digital, sobre su propia infraestructura.